Tres razones orientan este
análisis: los mercados son cada vez más competitivos, las empresas son
cada vez más difíciles de diferenciar a partir de productos y los clientes
pasaron de ser clientes exigentes a ser clientes conocedores, lo que hace que
cada vez sean más difíciles de satisfacer.
QUE ES UNA ORGANIZACIÓN SIN CLIENTES:
EL DIAMANTE DEL SERVICIO
Muchos autores se refieren a los
clientes como la principal actividad de una empresa, el principal activo, la
razón de ser, el justificante del salario de los empleados y podríamos seguir
anotando referencias. No hay contradicción alguna en estas aseveraciones,
más bien me parece son complementarios.
A partir del conocimiento de la
“dependencia” hacia los clientes, las Organizaciones han transformado sus
estrategias, se han desarrollado conceptos como el de los momentos de la verdad,
se establecen metodologías para el análisis de los mercados, se profundiza en
el conocimiento del comportamiento del consumidor y sobre todo se producen
bienes y servicios de acuerdo a las necesidades de estos clientes.
SISTEMA DE SERVICIO AL CLIENTE
Si bien es importante el contar con estrategias
adecuadas de atención, que compensen el “sacrificio” del cliente de visitar
nuestras organizaciones (real o virtual), el servicio como veremos las
trasciende y es parte fundamental para el éxito de los objetivos de la
Organización.
Las estrategias ”livianas” de atención al cliente,
donde prima la sonrisa y el buen trato, han ido cediendo el terreno a
estrategias ”pesadas” de servicio al cliente. Los clientes no pueden
verse como un momento en el cual “compran” los productos de la empresa, sino
que han de verse desde una perspectiva relacional, es decir de lazos estrechos
y de un plazo mayor, que se compone eso sí de muchos momentos que conforman la
frecuencia de compra del cliente.
Uno de los factores críticos del éxito de cualquier
actividad, que involucre la relación con los clientes, es sin duda, la forma en
que los mismos entienden que el producto que se había ofrecido fue
suministrado. Si por ejemplo, Usted decide realizar un viaje
familiar a una combinación ofrecida de sol, playa y aventura, eso es lo que
Usted esperará encontrar. Cuando un cliente toma una decisión
de compra, ha elaborado dentro de sí mismo un proceso de análisis que le ha
llevado a utilizar energía y tiempo a fin de poder tomar su mejor
decisión.
Es en este sentido, que el cliente requiere algo más que una buena
atención, dado que el buen trato es una parte de un sistema mucho mayor que le
permite a aquel que presta el servicio ofrecer al cliente un mayor
valor para su experiencia de compra.
Lea el artículo completo siguiendo el siguiente link: EL DIAMANTE DEL SERVICIO
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